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  10. bolu´s testing

     


  11. Después de terminar la serie de Twin Peaks, David Lynch, su director, decidió incluir al inicio de cada capítulo una introducción hecha por uno de sus enigmáticos personajes: La mujer del leño. Y aunque los mensajes proferidos por ella en parte encuentran fin en los misterios que encierra el asesinato de Laura Palmer, sirven de ejemplo a propósito de este ensayo sobre una preocupación no sólo ficcional, sino también estética y filosófica en torno a los objetos y su percepción. En el capítulo veintitrés, la Log lady reflexiona sobre un pequeño objeto que pareciera ser insignificante, pero en el cual encuentra una maraña de misterio inexplicable. Se trata de la manija de un cajón.

    El análisis sobre el ser de los objetos o cosas que nos rodean, en la actualidad pasa casi desapercibido; es una práctica a la que estamos acostumbrados y a la que incluso nos enfrentamos sin asombro, aunque no por ello la obra, producto en parte de esta reflexión carezca de valor. No obstante, en los inicios del siglo XX, la captación de la realidad y los elementos de lo que se compone empezaron a gozar de cierta sensibilidad poética, así como a ser captados desde diversas perspectivas por primera vez. Los considerados grandes temas de la literatura, filosofía y el arte en general empezaron a quedar de lado. No más mitos clásicos, ni romanticismo imposible. El espectador debía enfrentarse ante un objeto de su cotidianidad y confrontar el ser (del objeto) en la realidad, así como de objeto plasmado, y su relación entre cada uno de estos extremos.

    Hugo Von Hofmannsthal, figura detrás de Lord Chandos en Una carta, escribe lo que parece ser el mal, la enfermedad del alma de la que serán víctimas los artistas del siglo entrante, es decir, del siglo XX. La carta  se dirige a un no menos singular personaje, Francis Bacon. Lord Chandos no puede estudiar los mitos y las fábulas clásicas y su plan de documentar la sabiduría de los hombres y mujeres, así como de los majestuosos edificios alrededor del mundo parece venirse abajo una vez que la belleza en tan suntuosos temas, le es para él la misma que la de una mujer ordeñando las ubres de una vaca hermosa.

    Resulta curioso el que Hofmannsthal recurra a la figura de Francis Bacon, y lo es porque en apariencia ambos representan dos momentos coyunturales dentro de sus respectivos contextos. Bacon en El avance del saber (1605), propone como nuevo método de estudio el “Consultar más a la naturaleza que a los libros” (Hierro, 1986; p. 16). Y no alejado de los procedimientos aristotélicos, sí se proclama en contra del modelo griego medivalizado, al punto de renunciar al Trinity Collage, institución encargada de difundirlo. Para Hofmanmsthal no es indiferente el voltear su atención hacia lo inmediato, y no ya a la majestuosidad de la sabiduría prescrita y tradicional. Se convierte en el vínculo entre el objeto de estudio y su reflexión sensible, aun cuando el resultado se muestra inexpresable en el lenguaje común, el cual reclama su propia lengua.

    En el regresar al origen, a las pequeñas cosas que componen la vida, Bacon resulta cercano a la figura de Aristóteles, y Hofmannsthal a la de éste primero, y es que parecieran realizar una proclamación unánime y en diferentes ámbitos (el pedagógico, biológico y estético respectivamente), hacia una nueva sensibilidad, una nueva perspectiva de la vida. El sufrimiento de Chandos por no poder ser parte de la sabiduría a la que se inclinan los trabajos de escultores y pintores, no es de ninguna manera descuidado, sino como refiere una vez más Bacon en Del adelanto y progreso de la ciencia divina y humana (1605), es un sufrimiento “industrioso y sabio, que extrae y obtiene utilidad y ventaja de aquello que le parece contradictorio y adverso” (p. 58). La capacidad de recepción de Chandos representa la nueva sensibilidad, cuya percepción e inteligencia se establecen como un vínculo a través del cual se crea la ciencia nueva de Bacon: la nueva preocupación artística e intelectual del siglo entrante.

    (…) 

     

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  14. .pineapple.

     

  15. Happiness, i found you.